Sin necesidad de engranajes ni manecillas, imagina un reloj solar tan preciso que podía predecir los solsticios. Además fue tallado hace más de 500 años y oculto en la cima de una maravilla del mundo. Su nombre es Intihuatana, una piedra que ha desconcertado a arqueólogos y viajeros. Por qué algunas teorías sugieren que fue un observatorio astronómico, mientras que otras aseguran que era un altar ceremonial. ¿Quién tiene la razón?
Lo que es seguro es que su alineación con las montañas y los solsticios no es una coincidencia. ¿Quieres descubrir la verdad detrás de esta misteriosa roca?
Tabla de Contenidos
¿Qué es el Intihuatana?
El Intihuatana es una estructura tallada en una sola pieza de roca, ubicada en la parte más alta de un peñón en Machu Picchu. Su forma, similar a un altar, y su diseño preciso han hecho que muchos crean que fue utilizado para observaciones astronómicas, aprovechando las sombras que proyecta durante el día. Esta precisión no solo ha cautivado a turistas, sino que también ha intrigado a arqueólogos durante décadas.
Aunque se debate su verdadero propósito, se trata de una de las piezas más icónicas dentro de Machu Picchu, no solo por su conexión con los astros y las montañas, sino también por el papel esencial que pudo haber tenido en la vida espiritual de la ciudadela.
¿Qué significa “Intihuatana”?
El nombre Intihuatana proviene de las palabras quechuas “inti” (sol) y “wata” (atar), que se traduce como “lugar donde se amarra al sol” o “lugar al cual se ata al sol”. Fue el famoso Hiram Bingham quien la bautizó así, al notar su similitud con otras piedras sagradas incas. Sin embargo, no se sabe si este era su nombre original, por lo que surge la gran pregunta: ¿realmente fue un observatorio? Para entenderlo mejor, vamos a explorarlo en detalle.
Dónde se encuentra el intihuatana de Machu Picchu?
El intihuatana se encuentra en lo alto de un peñón, en la zona conocida como “espacio sagrado” de Machu Picchu, al noreste de la plaza Mayor y muy cerca del templo de las Tres Ventanas. Se distingue por estar en una parte elevada respecto a los demás construcciones. Es fácil reconocerlo, ya que esta colina sobresale en el paisaje. Además, está rodeado de impresionantes recintos y terrazas que también se encuentran en lo alto de este peñón.
¿Cuál era la función del Intihuatana?
Existen varias teorías sobre la función del Intihuatana.
La más conocida sugiere que era un observatorio astronómico. Según esta idea, el Intihuatana servía para marcar los solsticios, especialmente el de invierno, que en el hemisferio sur ocurre en junio. Por eso, muchos lo consideran un “reloj solar”, ya que las sombras proyectadas en su columna varían a lo largo del día. Además, este uso habría ayudado a los incas a organizar sus actividades agrícolas, como la siembra y la cosecha.
Sin embargo, investigaciones más recientes cuestionan esta teoría, ya que durante gran parte del año, Machu Picchu está cubierto por la neblina típica de la selva alta, lo que dificultaría observar el sol con precisión. Lo cierto es que todos coinciden en que jugó un papel muy importante en la adoración de las montañas por lo que podría tener función tanto astronómica como espiritual y ritual.
Reloj solar o adoratorio?
La idea del Intihuatana como un reloj solar proviene de un mito conservado en Apurímac, recopilado por Rubén Aucahuasi, y también del relato de Inkarri. Ambos mencionan la capacidad sobrenatural de “amarrar el sol” para prolongar los días, lo que permitiría tener más tiempo para trabajar la tierra y asegurar una mayor producción de alimentos.
Los estudios más reciente no descartan esta función, sino que la conectan con un propósito más espiritual y ceremonial. Según el arqueólogo Federico Kauffman Doig y otros investigadores, el Intihuatana también estaba relacionado con los Apus, las montañas sagradas, y servía para realizar rituales que buscaban evitar hambrunas y desastres climáticos.
Para respaldar esta idea, Kauffman Doig se basa en los dibujos del cronista Guamán Poma de Ayala, donde representa montañas junto a unas figuras llamadas ídolos-Intihuatana, muy similares al Intihuatana de Machu Picchu. Esto sugiere que el Intihuatana sería una réplica simbólica de las montañas sagradas.
Sabemos que para los incas, las montañas eran guardianas de espíritus, representados en figuras o ídolos. Por ello, tanto las montañas sagradas como los intihuatanas compartían un mismo propósito: servir como espacios de veneración y altares ceremoniales.
Curiosas alineaciones
Independientemente de las teorías, algo que no se puede negar son las sorprendentes alineaciones que el Intihuatana tiene con los puntos cardinales. Por ejemplo, está alineado con montañas sagradas o Apus: al sur, con el imponente Salkantay; al este, con el nevado Verónica, por donde sale el sol durante los equinoccios; al norte, con el Huayna Picchu; y al oeste, con la cadena de montañas del Pumasillo, donde el sol se oculta en el solsticio de verano.
Gracias a su ubicación estratégica, el Intihuatana parece haber sido perfecto para observaciones astronómicas, ya que desde su punto central es posible alinear las montañas sagradas con las direcciones cardinales. Esto sugiere que, además de un posible uso ceremonial, también pudo haber funcionado como un observatorio, aunque de una manera distinta a la idea tradicional de un reloj solar.
Nota del autor: Si lo analizamos bien, la idea de "amarrar el sol" no parece ser literal, como sugieren muchos investigadores. Más bien, podría tener un significado simbólico. Al proyectar la sombra sobre el Intihuatana a lo largo del año, se forma un patrón similar a un trompo, dando la impresión de que la luz queda "atada" a la roca. Esto podría explicar el término “watana”, como una referencia a su función astronómica.
Es posible que tomar la palabra watana en su sentido más estricto haya sido un error de interpretación. En este contexto, watana podría entenderse como una analogía: la proyección de la luz sobre una superficie formando una especie de sogas, una acción que simboliza la unión de los rayos del sol con un objeto terrestre.
Detalles de su construcción
El Intihuatana es una estructura tallada en una sola pieza de roca granítica, es decir, fue esculpida directamente en el lugar donde se encuentra. Tiene un perímetro de unos 8.60 metros y una altura de aproximadamente 1.70 metros, casi dos metros de alto.
Su forma recuerda a una pequeña pirámide con ángulos rectos y una protuberancia similar a una columna, que, según se cree, servía para “amarrar el sol”. Además, cuenta con varios niveles o plataformas, una base en forma de asiento y una superficie rectangular en la parte superior, la cual habría servido para fines ceremoniales.
Un detalle curioso es su inclinación de unos 13 grados, lo que la hace aún más interesante.
Lo que realmente sorprende es la precisión con la que fue tallada: cada lado tiene ángulos perfectos y un acabado impecable. Algunos investigadores sugieren que esta estructura fue esculpida imitando la forma de una montaña, posiblemente el Huayna Picchu. Pero aquí surge una pregunta intrigante: si realmente querían representar una montaña, ¿por qué utilizar ángulos tan exactos?
Quizás porque para los incas, la perfección geométrica no solo reflejaba su habilidad arquitectónica, sino también su conexión espiritual con la naturaleza. El Intihuatana, al igual que otras construcciones en Pisac, Sacsayhuamán, Tipón y Cusco, también presenta formas escalonadas. Muchas de estas estructuras eran huacas, espacios ceremoniales dedicados a la Pachamama, lo que deja claro su propósito ritual.
Otro detalle fascinante es que los lados del Intihuatana están alineados con los puntos cardinales que ya mencionamos. Para apreciarlo en toda su magnitud, lo mejor es rodearlo y observarlo desde todos los ángulos, dando una vuelta de 360 grados.
Dato curioso: En el año 2000, durante la grabación de un comercial, una grúa golpeó una de las esquinas del Intihuatana, causando un daño irreversible. Este accidente provocó tanto revuelo que, desde entonces, se impusieron normas mucho más estrictas para proteger este monumento sagrado.
Cómo visitar el Intihuatana
Para ver esta maravilla de cerca, necesitarás comprar el boleto del Circuito 2 de Machu Picchu, que incluye un recorrido por las construcciones más importantes.
Además del Intihuatana, con este circuito también podrás visitar:
- El Templo del Sol
- La Roca Sagrada
- Los espejos de agua
- El Templo del Condor
- Y por supuesto, la clásica vista panorámica de Machu Picchu.
Para llegar al Intihuatana, solo tienes que seguir el camino del circuito. Lo encontrarás después del Recinto de las Tres Ventanas, subiendo unas escalinatas.
Horario de visita:
Machu Picchu abre de 6:00 a.m. a 5:00 p.m., pero el acceso al Intihuatana es limitado, generalmente de 7:00 a 10:00 a.m. Te recomendamos ir temprano para disfrutarlo con menos gente.
Ten en cuenta: Aunque podrás acercarte bastante, no está permitido tocar la piedra, ya que es un monumento muy importante y patrimonio cultural.
Para conocer los circuitos a Machu Picchu y qué incluyen lee nuestra Guía Completa de Boletos a Machu Picchu.
El Intihuatana desconocido de Machu Picchu
Si pensabas que solo existía un Intihuatana, estás equivocado. Machu Picchu sigue revelando secretos que nos hace cuestionar cuánto más queda por descubrir sobre los incas. Entre esos misterios, existe un segundo Intihuatana, casi desconocido incluso para los locales, escondido entre los bosques cercanos.
Este enigmático Intihuatana se encuentra en el km 122 de la vía del tren que conecta Aguas Calientes con Hidroeléctrica, dentro de una propiedad privada y rodeado por una densa vegetación.
Se trata de un monolito de piedra tallado en una sola pieza, con una estructura escalonada similar a la del famoso Intihuatana de Machu Picchu, aunque sin su característica forma alargada. Mide aproximadamente unos 3 metros de ancho por 1.5 metros de alto. A su alrededor, hay un par de edificaciones y pequeños pozos, lo que sugiere que el sitio pudo haber tenido un uso ceremonial.
Pero lo más intrigante es su contexto funerario. Se han encontrado indicios de antiguos entierros, lo que refuerza la teoría de que este espacio pudo haber sido un sitio sagrado para los incas, posiblemente utilizado en rituales relacionados con la muerte y la trascendencia.
Actualmente no hay información oficial sobre el lugar, pero por sus características, todo apunta a que fue construido por los incas. Es un misterio que deja muchas preguntas abiertas… ¿podría estar relacionado con el intihuatana de Machu Picchu? Lo dejamos como tarea pendiente para los aqueólogos.
¿Cómo llegar?
Para visitar este enigmático sitio, debes caminar aproximadamente tres horas desde Aguas Calientes por la vía del tren en dirección a Hidroeléctrica. El acceso está a solo unos metros de la estación de tren, y un letrero indica la entrada.
Importante: Si decides explorar, recuerda que se encuentra en una propiedad privada, así que es fundamental ser respetuoso con el entorno y sus propietarios.
¿Y si el verdadero misterio de Machu Picchu aún no ha sido descubierto?
Como ves, hay muchos misterios sin resolver, y la idea de que aún existen rincones por descubrir hace que todo sea aún más emocionante. Si alguna vez soñaste con sentirte como un verdadero explorador, esta es tu oportunidad.
Si te apasiona la historia y la arqueología, esta es una excusa perfecta para pasar un poco más de tiempo en Machu Picchu. Y si disfrutas caminar, anímate a visitar el otro Intihuatana. Eso sí, siempre con respeto y cuidado por el patrimonio.
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