PROMPERÚ otorgó la licencia de uso de la Marca Perú a la gran red de caminos Qhapaq Ñan, como reconocimiento al trabajo de protección, promoción y valoración de este importante legado cultural, uno de los más representativos del país.
La distinción de la Marca Perú fue entregada a la Comisión Nacional Qhapaq Ñan el pasado 24 de junio de 2026 y suma al Qhapaq Ñan a los símbolos, destinos y atractivos que representan la identidad peruana ante el turismo nacional e internacional.
¿Qué es el Qhapaq Ñan?
El Qhapaq Ñan es una extensa red de caminos prehispánicos que atraviesa distintos ecosistemas del antiguo territorio del imperio inca. Con aproximadamente 30.000 kilómetros de recorrido, conecta territorios de Perú, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia y Ecuador, mostrando la magnitud de una de las obras de infraestructura más importantes de América prehispánica.
Un camino que une historia e identidad
El Qhapaq Ñan no es solo una antigua vía de comunicación, es una huella viva del pasado andino. Atraviesa las montañas mas hermosas del Perú, nevados sagrados, valles fértiles, desiertos y territorios de gran diversidad cultural, esta red permitió conectar pueblos, centros ceremoniales, zonas agrícolas, espacios de intercambio y paisajes sagrados.
Historia del Qhapaq Ñan
Aunque la historia del Qhapaq Ñan suele asociarse principalmente con los incas, sus orígenes también se vinculan con culturas preincaicas como: Wari, Tiwanaku, Chimú, Moche y Chavín, quienes construyeron parte de la infraestructura inicial de estos caminos. Con el tiempo, el sistema fue ampliado y organizado hasta convertirse en una gran red que articuló costa, andes, selva y altiplano.
Sitios arqueológicos a lo largo del Qhapaq Ñan
Su trazado evidencia una notable capacidad de organización e ingeniería. En varios tramos se conservan muros de contención, puentes, escalinatas y caminos que atraviesan cañones, ríos y zonas de difícil acceso. Además, muchos de sus recorridos conectan con sitios arqueológicos y antiguas ciudades que hoy forman parte del patrimonio cultural de distintos países andinos.
Desde los distintos extremos del Qhapaq Ñan, los caminos convergen en un punto simbólico: Cusco, considerado el ombligo del mundo. Pasando por rutas hacia lugares de gran importancia como Machu Picchu, Pachacámac, el lago Titicaca y otros centros urbanos, ceremoniales y de peregrinación.
El Qhapaq Ñan: cultura y naturaleza
La incorporación del Qhapaq Ñan a la Marca Perú abre una nueva oportunidad para mostrar el país desde una mirada más amplia, auténtica y descentralizada.
PROMPERÚ destacó que la gran red reúne naturaleza, memoria histórica, comunidades vivas y actividades turísticas sostenibles. Actividades como el senderismo, la observación de paisajes y naturaleza, las rutas fotográficas y el turismo vivencial encuentran en el Qhapaq Ñan una oportunidad para promover un turismo más responsable y conectado con las comunidades locales.
Esto fortalece el atractivo cultural, de aventura y naturaleza en diversos territorios. Cada tramo conserva un contexto propio y permite acercarse a las culturas que, en otro tiempo, mantuvieron una comunicación cercana y constante a través de estos caminos. Además, abre la posibilidad de ampliar la oferta de experiencias turísticas vinculadas al Qhapaq Ñan, como las rutas del Camino Inca a Machu Picchu que ya forman parte de los recorridos más reconocidos del Perú.
El Qhapaq Ñan mira hacia el mundo
Este reconocimiento llega en un momento clave. El Qhapaq Ñan también viene fortaleciendo su presencia internacional mediante su participación en la creación del Programa de Rutas e Itinerarios Culturales Iberoamericanos, una iniciativa impulsada por la Organización de Estados Iberoamericanos para promover la cooperación, gestión y difusión de rutas culturales en la región.
Para el Perú, esta participación representa una oportunidad estratégica. Al tratarse de un patrimonio mundial compartido por seis países, el Qhapaq Ñan puede convertirse en una plataforma para desarrollar rutas culturales y de aventura con valor regional e internacional.
En ese sentido, el Gran Camino Inca ya no debe verse únicamente como un vestigio del pasado. También puede ser una herramienta para unir territorios, fortalecer identidades, impulsar proyectos culturales y promover nuevas formas de viajar por Sudamérica.
Protección y conservación para el futuro
El Qhapaq Ñan fue inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO el 21 de junio de 2014. Doce años después, su incorporación a la Marca Perú refuerza su importancia como uno de los grandes símbolos culturales del país y de América.
Sin embargo, su futuro no depende solo de la promoción. También requiere conservación, investigación, participación de las comunidades y desarrollo de experiencias turísticas responsables.
Ese es el gran reto y, al mismo tiempo, la gran promesa.
El Qhapaq Ñan puede ayudar a que más viajeros descubran un Perú más profundo: un país de caminos antiguos, montañas sagradas, tradiciones, costumbres y memorias que todavía sobreviven. Porque el Gran Camino Inca sigue conectando al mundo andino con el presente.










